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Olivia Aracil. Una mujer que sabe manejar los retos de la vida.

La Olivia la conocí hace mucho. Luego la veía por la ciudad de Barcelona siempre en movimiento. Dibujaba el pavimento con sus piernas largas habitualmente vestidas en medias estrambóticas. Escuchando su música, adornada con su mundo y en el mismo tiempo muy abierta para lo que sucede a su alrededor. Luego empezó a visitar Ocaña. Charlábamos de chicas en los espacios del local. Yo Dessislava admiro mujeres luchadoras que saben lo que quieren de esta vida y son capaces de cumplir sus metas. Olivia es una mujer de esta raza.

Dessislava: ¿Quién es Olivia Aracil? Si tuvieses que autodescribirte, ¿cómo lo harías?

Olivia: Esta misma pregunta me la hicieron una vez justo cuando rodábamos una de las últimas películas de Bigas Luna, en una entrevista para el Diario de Navarra en Pamplona.

D.: ¿Qué contestaste entonces?

O.: Dije: “Yo Soy La Olivia”. Ya que el título de la película era “Yo soy la Juani”.

D.: ¿Quién es La Olivia hoy en día?

O.: ¡Qué difícil!

D.: Yo te voy a guiar. Eres de Pamplona. ¿Cómo viniste a Barcelona? ¿Qué hacía La Olivia en Pamplona? Cuéntame un poco.

O.: Empecé a estudiar diseño gráfico en Pamplona. Siempre me ha gustado mucho todo el mundo del arte. Soy una persona muy creativa y necesito mucho movimiento. Al principio quería hacer Comunicación Audiovisual. Pero no me veía encajando en un modo estricto. Siempre he tenido este espíritu un poco rebelde y nunca me han gustado las normas, me adapto a ellas pero lo hago a mi manera, las rompo. Cojo algo pero le doy un poco la vuelta y entonces lo hago como yo quiero. He tenido la suerte de crecer en un ambiente muy artístico: dentro de mi familia ha habido grandes artistas, la música y el arte siempre me han rodeado. Como mi padre, que es un gran fotógrafo publicitario y así se ha ganado la vida. También fue músico con lo que ¡llevo el rock’n’roll en las venas!

Tenía una amiga que comenzó la carrera de gráfico en Pamplona, allí era algo nuevo prácticamente. Y así empecé diseño. Vi las cosas que hacía ella y pensé que a través del diseño podría dar rienda suelta a toda la creatividad que tenía. Mi visión era más romántica.

D.: ¿El Diseño formaba parte de la enseñanza en Bellas Artes?

O.: No, al principio era una escuela privada. Tenía la opción de estudiar Bellas Artes pero no había lo que es propiamente la carrera de Diseño Gráfico. Empecé la carrera pero siempre tenía en la mente la ciudad de Barcelona o incluso irme a Australia. Por aquellos años Barcelona era la cuna del diseño gráfico en España.

D.: ¿De qué años estamos hablando?

O.: Dos mil, más o menos.

D.: ¿Qué pasó después del inicio de la carrera de Diseño Gráfico en Pamplona?

O.: Quería venir a Barcelona. Cuando mis padres vieron que se me daba bien me apoyaron para poder venir a Barcelona. Hice pruebas para entrar en las escuelas. Me cogieron, me convalidaron todo lo que ya había hecho y empecé con el sueño de venir aquí a estudiar Diseño.

D.: ¿Dónde empezaste?

O.: El primer año estuve en la Escola Massana y acabé propiamente la carrera de Diseño Gráfico… pero entonces quería más. No me veía en un estudio trabajando. No me sentía preparada y sentía que quería aprender más cosas.Necesitaba ser bien consciente de todas las opciones que tenía: ¿elegir una sola cosa o tener la posibilidad de hacerlo todo? Eso es lo que he ido haciendo hasta el día de hoy. Es lo que me gusta sino me aburro. Soy un poco inquieta.

D.: ¿Con qué seguiste?

O.: Empecé Diseño Digital y Video Designen IED. Era el primer año que comenzaba la escuela aquí en Barcelona, así que tuve el honor de formar parte de la primera promoción de la escuela. Consistía en diseño gráfico, digital, vídeo, cine… me especialicé en cosas que me gustaban como la tipografía. Soy una apasionada de la tipografía, y he creado algunas. No han sido años fáciles, pero nunca me rendí. Estuve trabajando varios años en el parque de atracciones Tibidabo como atraccionista, mientras estudiaba. Ha sido una de las mejores experiencias que he tenido en la vida. Tanto por la gente que he conocido allí como por lo divertido que fue, aunque era al mismo tiempo muy duro. Había que estudiar toda la semana, y trabajar cada fin de semana, festivos y vacaciones en el parque de atracciones… te suena la historia, seguro.

D.: Me suena perfectamente. Pero eso te hace muy fuerte también.

O.: Si tienes un sueño y crees en algo vas a por ello. Yo soy de ir a por ello y no tiro la toalla tan fácil. Soy muy cabezona. Mucho. Para todo. Si quiero algo lo consigo. Cueste lo que cueste. Hay tiempo. No tenemos prisa. Todas las experiencias que he tenido me han hecho más fuerte. Tengo las cosas claras y sé lo que quiero.

D.: ¿Has visto cómo has respondido a mi primera pregunta? Eres rebelde… inquieta…

O.: …luchadora, cabezona (nos reímos).

D.: Por eso me gustas. Me gustan las mujeres así.

O.: Conozco mucha gente que tira la toalla a la primera de cambio y luego son esas mismas personas las que te miran mal cuando estás consiguiendo realizar sueños. ¡Es que nada es gratis, oiga! No me lo están regalando. Nunca lo hicieron. Esfuerzo y constancia son las claves.

D.: Estábamos en la etapa IED-Tibidabo.

O.: Dejé el trabajo en el Tibidabo el año de fin de carrera, cuando tenía que presentar el proyecto final. Tenía mucho estrés y soy muy perfeccionista con lo que no podía estar por las dos cosas. Tanto uno como otro eran trabajos muy absorbentes. Tuve un mes para trabajar a full en el proyecto, lo presentamos y terminé la carrera. Entonces comenzó la etapa en ModaFad.

D.: ¿Qué tipo de colaboración era esta con ModaFad?

O.: Mi primera colaboración con ModaFad fue antes de acabar la carrera. Nos invitaron a participar rodando lo que era el evento dentro del marco de la semana de la moda de Barcelona. Eran tres días de ModaFad: desfiles, entrega de premios, MerkaFad…todo. Cubrirlo y hacer un DVD.

D.: Allí es donde conociste a Chu Uroz (Presidente del ModaFad). Yo te conozco a través de él y sé que has sido su asistenta en la dirección de arte en Yo soy la Juani de Bigas Luna.

O.: Sí, sí, allí nos conocimos y congeniamos. Fue una nueva experiencia, divertida pero también con mucho trabajo. Allí fue mi primera toma de contacto con el mundo de la moda que es algo que también me gusta mucho. Tuvimos la suerte de cubrir el ModaFad por varios años con dos de mis compañeros de clase, formábamos un gran equipo. Sufrimos mucho pero nos reíamos más. Tener un buen sentido del humor hace que cualquier cosa valga la pena. ModaFad fue una puerta muy grande y una experiencia genial.

D.: Sí, y has podido conocer a mucha gente.

O.: Mucha gente. Toda la gente. (nos reímos)

D.: ¿Cómo surgió Yo soy la Juani?

O.: Antes de empezar con el proyecto Yo soy la Juani, Chu nos invitó a mis dos compañeros de faena y a mí a realizar un pequeño making off con Bigas Luna y Jean Nouvel cuando se estaba construyendo la Torre Agbar. Así que cogimos las cámaras y estuvimos allí jugando un poco y grabando para él. Luego vino el proyecto de La Juani. Chu me llamó y empecé a trabajar con él tanto en la preparación de la película como en la producción, rodaje. Tuve mucha suerte porque estuve dentro de todo el proceso.

D.: Y aparte yo tuve la suerte de conocer a Bigas Luna y era una gran persona.

O.: Uuuuuuu! Con Bigas desde el principio nos cogimos bastante cariño y para mí ha sido una de las personas más importantes que me he tocado tanto en la faceta profesional como personal. No he llegado a conocerle tanto al final, pero el tiempo que disfruté con él fue increíble. Además era la persona más moderna con la que me he cruzado. Sabía de todo, podía hablar de cualquier cosa, no tenía prejuicios para nada.

D.: Lo que yo percibí de él es que era una persona muy tierna.

O.: Súper cariñoso además con cualquiera, sabía tratar muy bien a la gente. Era muy divertido. Yo aprendía todo el tiempo. Solo tenías que observarle. No hacía falta que hablara. Yo soy muy observadora también. A veces no hablo mucho pero estoy analizando cada cosa, escucho y me quedo con todos los detalles. Y con él todo era increíble. Aprendí muchísimo trabajando con él y fue un honor para mí. Tengo que admitir que fue muy duro trabajar en cine (ya que era mi primera vez también) y no sabía cómo era. Pero le eché un par de…

D.: Después en nivel cine ¿has hecho otras colaboraciones?

O.: No, porque ya comencéa trabajar en la revista H.

D.: Donde has sido directora de arte bastante años.

O.: En H he estado trabajando casi diez.

D.: ¿Cómo empezaste allí?

O.: Mientras estudiaba, en el último año de carrera hubo una compañera del IED con la cual había colaborado en un proyecto juntas que comenzó a trabajar en H. En la revista buscaban un fotógrafo y ella pensó en mí. Me pasé por la redacción con mi portafolio y se lo mostré a los jefes de la revista. Les gustó, confiaron en mí y empecé. Primero fui fotógrafa freelance. Hacía reportajes de moda, fotos para entrevistas, y también de música.

D.: También has conocido muchísima gente.

O.: Sí, todo ha sido un sueño. Todos estos trabajos me han dado acceso a gente que jamás hubiera imaginado… si me hubiera quedado en Pamplona, por ejemplo, nunca hubiera pasado. La verdad es que estoy contenta de todo. También fue un trabajo muy absorbente, de plena dedicación pero a la vez era algo que me encantaba. Creía muchísimo en el proyecto H, muchísimo. Era una revista muy libre, muy creativa. Podías enseñar a la gente lo que iba a venir. Era una revista de tendencias, nos anticipábamos.

D.: ¿Por qué ahora H no existe?

O.: Se cerró. La crisis. Un medio así solo sobrevive gracias a la publicidad. Y si no hay dinero…

D.: ¿Se cerró definitivamente?

O.: Creo que sí. Al principio éramos independientes pero nos compró un grupo editorial y ahora ellos son los dueños de esta cabecera. Si un día la quieren volver a lanzar depende de ellos.

D.: ¿Cuáles son tus sueños hoy en día? ¿A dónde va La Olivia? ¿Se queda en Barcelona?

O.: Yo amo Barcelona. Bueno, es una relación amor-odio. Hay temporadas que adoro Barcelona y hay temporadas que estoy harta de Barcelona porque ves que no hay movimiento. Yo creo que si no tienes sueños no eres nada. Siempre tienes que luchar por algo, es lo que nos mantiene vivos. Aparte yo soy muy pasional y todo lo que hago lo hago con muchas ganas. O todo o nada.

D.: Me comentaste que mañana tienes trabajo en la televisión.

O.: He colaborado con La Fábrica de la Tele que tiene programas en Telecinco, Divinity o Quatro. El mundo de la tele también me atrae. Está todo relacionado.

D.: ¿Tienes algún sueño repetitivo mientras duermes?

O.: Durante un tiempo soñaba mucho con agua. Me informé y es bastante común, no es nada malo. Todos soñamos con agua, somos agua. Nunca han sido sueños en los que me ahogo, simplemente el agua ha estado presente. De una manera u otra está allí. Agua limpia que siempre está calmada. Pero también en mis sueños…¡suelen aparecer hombres! jajajaja

D.: ¿Qué te apasiona más en la vida aparte del arte?

O.: El arte en todas sus vertientes me vuelve loca. Me gusta la música, la fotografía. Todo lo que haces, tienes que hacerlo con cariño. Cuidar de la gente que merece la pena, sonreír. La vida es eso. Al final todo vuelve.

Y me gusta pensar en el amor pero no de una manera como en las películas americanas. ¡No!

D.: Claro, en una forma más dramática (nos reímos).

O.: Me encanta el drama. Qué sería de la vida sin un poco de drama, esa chispa que hace que te muevas, Shakespeare fue un grande, creo que es increíble. Cuando leo me gusta imaginar lo que estoy leyendo ya que siempre veo todo en imágenes. Me estás hablando y me estoy creando mi película. Estoy soñando despierta todo el tiempo. Lo mismo cuando estás andando por la calle y te pones música, empiezas a crear otro mundo en tu cabeza.

D.: Hablando de lecturas ¿qué te gusta leer?

O.: Me gusta mucho la novela, la poesía. Antes escribía mucha poesía. Desde muy pequeña. Era la manera de expresarme desde muy pequeñita. En el colegio había muchos concursos de poesía y yo siempre me presentaba. Los profesores decían: “es que Olivia es una niña muy profunda”. A los ocho años que te digan esto es como raro. Creo que ni yo misma entendía lo que escribía.

D.: ¿Sigues escribiendo?

O.: Sí. Tuve una temporada que lo dejé pero ahora lo he retomado de nuevo. Recuerdo que cuando estaba en el instituto escribía poesías por encargo. Eso también fue divertido. O incluso un año me dio por el teatro. Era muy tímida, súper tímida. Puedo ser muy extrovertida pero luego soy muy tímida. Y claro, cuando era niña esto se veía un poco preocupante. Entonces decidí apuntarme a clases de teatro con otra compañera pensando que esto a lo mejor me podía ayudar a soltarme y perder el miedo. Así que me tiré de cabeza a la piscina del miedo. Creo que es la única manera de superar las cosas. Enfrentarte a lo que temes y no huir. En el día de la función final hubo una representación común con todo el grupo y luego cada uno tenía una representación individual. Entonces yo escrib íun monólogo que era drama, drama (nos reímos) …

D.: …bien fuerte y lo representaste tú.

O.: Sí. Seguro que lo hice fatal y eso no me importa lo importante es que lo hice.

D.: Y en nivel cine ¿qué ves?

O.: Veo mucho cine. Va por temporadas. A veces tampoco hay tiempo. En la época de los Oscars veo todas las pelis del tirón. Dos o tres días encerrada en casa viendo pelis.

D.: Eres cinéfila.

O.: Sí, me gusta muchísimo el cine. No soy muy de géneros. El cine es un sueño. Solía ver muchas pelis con mi padre, a él también le gusta mucho el cine.

D.: ¿Algún director?

O.: Kubrick me encanta o Jim Jarmush

D.: ¿Viste la nueva de la historia de los vampiros?

O.: La vi tres veces. Y cada vez me gusta más. Es una película sin pretensiones porque la ves y te da la sensación de sencillez entre comillas pero tiene una fotografía y unos detalles que me encantan. La banda sonora es brillante. Aunque el tema de los vampiros sea tan clásico lo hace de una manera muy natural. Lo único es que a veces te preguntas si estás en un anuncio de Ray Ban.

D.: ¿Existe un sitio donde te gusta esconderte?

O.: Sí, aquí en Barcelona. Yo camino muchísimo por la ciudad. Cuando llegué a Barcelona tuve mi pequeño rincón donde me iba siempre a escribir. Cerca de Colón me sentaba en una piedra y era como que si no hubiera nadie. Me pasaba horas escribiendo en el diario, yo le llamaba ideario. En el ideario dibujaba, así representaba lo que escribía o sentía, no tenía que ser siempre escribir. Y ahora hay varios lugares, más. Pero hay uno en especial en el que encuentro la paz y si quiero lloro allí mismo. Está frente al mar. Hay un pequeño puerto que es como que si se abriera el mar. Esta por el medio del paseo y se ve toda la infinidad del mar y me quedó allí, mirando al infinito. Yo necesito estar cerca del agua, me atrae mucho.

D.: ¿Dónde consumes arte en Barcelona?

O.: Me gusta mucho el arte clásico. Al arte contemporáneo le veo con menos encanto ahora mismo. A mí me gusta mucho la escultura. Mi escultura favorita desde pequeña es la Victoria de Samotracia.

D.: Está en Louvre.

O.: Sí, la he visto. Y también tiene varias réplicas.

D.: Sí, es que es un tópico. ¿Hay una galería en Barcelona que frecuentas?

O.: No hay una en concreto, me gusta encontrarme con las cosas.

D.: ¿Qué te parece el local Ocaña?

O.: A mí me parece un lugar fascinante, es increíble, con muchísima vida. Creo que ha dado un cambio muy brutal. Es súper atractivo. Y me imagino que la gente autóctona todavía no se atreve mucho a frecuentarlo. Sí que veo gente de aquí pero son un determinado tipo de gente con la cual yo me siento muy bien. Un tipo de gente que me atrae, me imagino que son más como yo. En Ocaña puedes sentir de todo y siempre te lo pasas bien. Te tomas una copa y conoces un montón de gente. Yo creo que es una puerta a otro mundo.