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Lucas Cappelli. El hombre que pisa bien fuerte la tierra durante el día y vuela cada noche en sus sueños.

Lucas Cappelli es un ser humano especial. Lo noté de primera vista. Durante la noche lleva sus prendas extravagantes y vive un espectáculo dentro de la vida. Durante sus días construye diferentes mundos. Cada de sus tareas lleva su magnetismo y vincula su propio guión con una filosofía bastante más fundamental. Yo Dessislava tengo muy buena amistad con mi entrevistado y os introduzco en una de nuestras charlas. Bienvenidos.

Dessislava: ¿Quién es Lucas Cappelli? Si tuvieses que auto describirte ¿cómo lo harías?

Luca: Como un aventurero.

D.: ¿Cómo empezaron tus aventuras? Cappelli es un apellido italiano.

L.: Sí, correcto.

D.: Tú tienes origen argentino ¿correcto?

L.: Sí.

D.: Cuéntame cómo viniste a Barcelona.

L.: Vine a Barcelona hace diez años. Mi familia es tercera generación de italianos, franceses y españoles. Vine aquí a terminar mi carrera universitaria de arquitectura. Después de haber cursado aquí un año terminé mi tesis. Luego comencé un máster en una escuela que se estaba formando, era su primer año. A partir de allí monté mi primer emprendimiento, una especie de empresa de vídeos y fotografía y 3D en la que hacíamos animaciones para arquitectos europeos cuando era muy joven todavía.

D.: ¿De qué edad hablamos

L.: Tenía veinticinco. Trabajaba con varios chicos por internet y los clientes estaban aquí en Europa. Tenía varios dibujantes de Argentina y monté una red que trabajaba cada uno en un país diferente. Se llamaba Net-Architects y trabajábamos en red desarrollando un sistema muy diferente de colaboración.

D.: ¿Cómo decidiste acabar la carrera justo en Barcelona entre todas las ciudades del mundo?

L.: En realidad fue por casualidad a través de un arquitecto español que fue a dar una conferencia en Argentina.

D.: ¿Cómo se llama el arquitecto?

L.: Josep María Montaner. Mis amigos le conocieron y a parir de allí ellos me invitaron a mí a formar parte del grupo, vinimos aquí como estudiantes invitados. Y después la decisión de quedarme fue por otra gente que conocí y por otro profesor mío que se llama Manuel Gausa y Vicente Guallart los dos también son profesores aquí.

D.: Entonces tú viniste a Barcelona como estudiante invitado.

L.: De Montaner, sí.

D.: Lo que entiendo es que solamente tenías que acabar tu trabajo final de carrera aquí en Barcelona.

L.: Sí, tenía que hacer solo un año. Luego conocí a estos dos arquitectos. Ahora Guallart es arquitecto en jefe del ayuntamiento de Barcelona. En su momento era también un joven emprendedor  con ganas de hacer una escuela de arquitectura. Me dieron una beca también para hacer el máster porque yo aquí vine sin un duro. Empecé a colaborar con su estudio de arquitectura junto con mis chicos con los que hacíamos 3D. Y justo con ellos hicimos que el despacho ganará uno de sus primeros concursos importantes.  Luego ganamos mas concursos internacionales grandes, de tres puertos en Taiwán. Entonces gracias a eso tuvimos muy buena relación, empezamos colaborar más con el instituto y con su despacho, ganamos varios concursos, viajamos a muchos sitios. Luego a los tres o cuatro años de ser parte del staff del instituto pasé a ser socio y patrón de la fundación del IAAC.

D.: Que se encuentra en la calle Pujades.

L.: Sí, en la calle Pujades 102 y se llama Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (www.iaac.net). Desde entonces colaboro de forma muy activa en diferentes programas y actividades.

D.: ¿Has participado en algunas intervenciones en nivel arquitectura en Barcelona?

L.: Nosotros nos hemos dedicado sobre todo a hacer investigación, hacer proyectos alternativos y prototipos y cosas muy experimentales. En este mismo momento también monté un espacio en el Borne que es una galería de arte y también funciona como un espacio cultural para hacer eventos alternativos. Se llama Corretger5 (www.corretger5.com). Allí generamos muchos eventos de arte interactivo porque me interesaba mucho el arte y la arquitectura. Entonces el punto de encuentro entre el arte y la arquitectura fue este espacio que era un lugar donde se pueden hacer exposiciones pero también se podía hacer música, teatro, etc.

D.: ¿Qué se puede ver ahora allí?

L.: Ahora lo último que estamos montando es una exposición de unas artistas polacas. Al comienzo éramos nosotros que buscábamos los artistas y empezábamos hacer cosas que nos interesaban. Ahora después de tantos años ya los artistas vienen y nos proponen cosas a nosotros y entonces tenemos una red muy muy grande de gente. Conocemos mucha gente en Barcelona que desarrolla proyectos e iniciativas artísticas. Y siempre nos presentan proyectos y seleccionamos lo que más nos gusta y ir eligiendo lo que más nos gusta y decidiendo con el que quieres trabajar. Y a partir de este proyecto continua la historia porque surgió otro proyecto llamado StudioP52 (www.studiop52.com) que era una intersección, incluso geográficamente, entre el  IAAC  y Corretger5. Es otro espacio también único y muy personal que nació de un proyecto junto a Areti Markopoulou y Tomas Diez. Areti es la directora del máster de arquitectura avanzada ahora y Tomas es el director del Fab Lab Barcelona.

D.: ¿Tú también eres docente?

L.: He sido docente muchos años. Hay años que me involucro más a la docencia o no, en general me gusta aunque prefiero mas los proyectos.

D.: Entonces allí los aristas pueden alquilar espacios.

L.: En el Studio p52 son artistas que alquilan estudios. Cada uno tiene un estudio y además tenemos otra galería de arte allí y normalmente vienen a hacer una residencia de unos seis meses.

D.: ¿ Es la galería de arte en Pujades más relacionada con la arquitectura que con la del Born?

L.: En un principio la idea era específicamente para arquitectura. Luego resultó que al final quedó una cosa entre el arte y arquitectura. Como que hay muchos programadores, arquitectos, fotógrafos, hay ingenieros, hay una mezcla de todo. No tenemos un perfil determinado, el perfil es un perfil del punto de vista humano. Elegimos las personas por las personas y no tanto por sus cualidades profesionales sino más bien por sus cualidades personales. Y se forman allí grupos increíbles, se forma una magia y unas energías inesperadas. Desde que empezamos el proyecto han pasado varias generaciones y varios grupos y cada grupo ha sido increíble a su manera. Todo ha sido como un gran experimento social. El Studio P52 es un gran experimento social.

D.: Interesante. Sobre todo en el mundo en que vivimos ahora que se está deshumanizando sonde la persona desvanece.

L.: Aquí la persona se pone en el foco, es el protagonista. Son personas que además están ya por si muy abiertas propensa a exponerse y a compartir. Casi todos son estudiante extranjeros  que llegan a Barcelona y tienen un perfil de entre los veintitrés a los treinta  años, son artista jóvenes. Muchos vienen a hacer su doctorado, otro vienen a hacer su máster y vienen con ganas de compartir y de conocer gente nueva. Todo el mundo habla una idioma diferente, hay gente de todo el mundo, es muy internacional. El IAAC es igual de internacional.

D.: ¿Dónde estamos ahora?

L.: Este sitio se llama Valldaura, Es  el campus del IAAC. En 2008 Vicente (Guallart) estaba buscando un lugar para sus caballos y yo estaba buscado una casa también dentro de un radio de treinta minutos fuera de Barcelona. Nos pusimos a buscar juntos y al final termino siendo el campus del IAAC y una extensión del este centro de educación pero más enfocado en la autosuficiencia y a la naturaleza.

D.: Si es un campus ¿van a venir los alumnos aquí?

L.: Valldaura funciona como un satélite del IAAC pero más especializado en la autosuficiencia entorno a la naturaleza. Aquí también tenemos un Fab Lab, el mismo Fab Lab, el laboratorio de fabricación digital que tenemos en Poble Nou, también tenemos otro aquí más grande y con las mas máquinas. Y ademas tenemos la posibilidad de hacer cursos de educación más inmersivos. La gente viene aquí puede pasarse un fin de semana, una semana o un mes en el cual viene, vive, hace su propia comida, cosecha su propia comida…

D.: Es otro experimento social. (nos reímos) Lucas, ¿qué lees?

L.:  He sido un gran lector en los últimos años pero en el último año menos porque me he involucrado en muchos proyectos diferentes. Una mala excusa de todas formas. Pero si tuviese que elegir escritores que me han influido, como soy argentino diría primero Borges, top ten y luego Cortázar que también he leído todo de él , Bioy Casares.. Después de los latinoamericanos Gabriel García Marquez que acaba de fallecer ha sido para mí también un referente. Luego de los europeos me gusta mucho Sartre, Kafka, Hesse, Saramago más contemporáneo y también como herencia de mi abuela. Mi familia tiene un lado más de mi abuela que más de la derecha digamos y mi lado de padre son más de izquierdas y yo tengo herencia de literatura de los ambos lados. Saramago viene muy de parte de mi abuela, de izquierdas y me apasiona.

D.: ¿Hay algún arquitecto en tu familia?

L.: Sí, mi tío que falleció cuando tenía treinta y tres años y que era hermano de mi madre. Era una persona también con la cual yo me sentía muy identificado. De una manera supongo que ha habido una influencia por parte de él.

D.: Y de cine ¿eres cinéfilo?

L.: Soy muy cinéfilo, soy extremadamente cinéfilo y de directores te puedo dar más referentes que de escritores de hecho. En casa tengo un home cinema. Primero que nada nunca veo una película doblada.

D.: Claro, es criminal hacerlo.

L.: Tengo que decir que en argentina uno se acostumbra a ver películas con subtítulos por lo cual para mí no es ningún problema.

D.: En Bulgaria igual.

L.: Si voy al cine voy a Icaria o voy al cine Verdi. Pero en general suelo coleccionar películas y tengo una colección de más de mil películas. Me cuesta siempre mucho decir cual es mi favorito. me gusta mucho un director finlandés que se llama Aki Kaurismäki. De los contemporáneos me gusta mucho Wes Anderson, me parece alucinante y lo he visto todo veinte mil veces, sobre todo me gusta mucho en su inicio. Luego de los italianos me encanta Fellini y he visto todas sus películas. Me gusta Antonioni, me gusta Godard que también he visto todo de él. Me fascina también Kubrick y soy fanático de él. Lynch también me gusta mucho y he visto varias veces sus películas. Soy de los que ven una película varias veces, así me fijo en todos los detalles.

D.: Aparte yo creo que cuando ves una película en diferentes etapas de tu vida cambia por completo tu punto de vista hacía la obra.

L.: Sí, totalmente. Me gustan mucho películas que tratan el tema de la periferia. Una favorita de tengo es Gummo. Me gustan mucho las películas de culto.

D.: Hay una película de Brasil que trata el tema y me encanta, te la recomiendo, se llama Cinco veces favela, es de los años sesenta y está hecha por cinco directores representantes de Cinema Novo en Brasil.

L.: La buscaré.

D.: ¿Cómo te imaginas una buena muerte?

L.: En general no creo que hay una muerte, una muerte que sea como un final. Yo vivo en el presente, me siento extremadamente en el presente, no soy melancólico, no vivo para nada en el pasado. Pero si tuviera que pensar en una muerte ideal sería sin dolor e inesperadamente.

D.: ¿Tienes algún sueño repetitivo?

L.: Mi sueño más común es volar. Y volar es como una herramienta que tengo y la tengo solamente yo porque cuando vuelo en mis sueños nadie más sabe volar. (nos reímos) Todas las noches voy volando, algunas veces estoy en una altura más baja, otras en más elevada. Tengo una técnica que es moviendo los brazos.

D.: ¿Tienes algún oasis urbano?

L.: Hay una línea que parte Barcelona por la mitad que es la unión de Pujades con Princesa con Ferran digamos. Esta línea es donde pasan un montón de proyectos y de cosas.

D.: Hablando de la calle Ferran ya nos estamos acercando a Ocaña ¿qué te parece el local?

L.: Ocaña forma parte de esta línea. Yo me sentí completamente identificado desde un comienzo.  Inmediatamente entendí un montón de códigos, de guiños. Lo que lo interpreto a través de estos guiños es la idea de que todos somos locos y que esto está bien. No hay un concurso a ver quién es el más loco sino cada uno tiene que ser loco a su manera. Y de esta idea de un local que cada uno va y comparte su locura con otro locos es con lo que me sentí identificado.