La Plaza Real http://www.ocana.cat/wp-content/uploads/10958804_989503377726686_4871304156967830197_n-150x150.jpg http://www.ocana.cat/wp-content/uploads/10918983_993762453967445_8019353722456583223_o-150x150.jpg http://www.ocana.cat/wp-content/uploads/11054871_957075700969454_8928551167870760750_o-150x150.jpg http://www.ocana.cat/wp-content/uploads/Res-150x150.jpg http://www.ocana.cat/wp-content/uploads/11329869_993137147363309_7962298984759016743_n-150x150.jpg

La Plaza Real

La inauguración de la plaza Real, hacia 1860, en el solar que ocupado anteriormente por un antiguo convento, desplazó el centro de Barcelona junto a la Rambla. Su arquitectura, de regusto napoleónico, era distinguida y elegante, y atrajo a las familias acomodadas y a los mejores restaurantes de la ciudad.

A lo largo de los años, el centro de Barcelona ha cambiado muchas veces de lugar, pero la plaza Real ha quedado como un sitio especial: un espacio abierto, entre las callejuelas de la ciudad antigua, con restaurantes populares, cervecerías y discotecas.

La fuente de las Tres Gracias proyectada por el arquitecto Antoni Rovira i Trias (que fue el encargado de desarrollar el plan Cerdà en el Eixample de Barcelona), las farolas diseñadas por Antoni Gaudí y las altísimas palmeras reales, dan a la plaza un aire intemporal.

Mientras que en cada época artistas, bohemios, viajeros y gente de paso le dan el toque contemporáneo. La plaza Real es un lugar de encuentro indispensable.